Si dicen mal de ti con fundamento, corrígete; de lo contrario, échate a reír." Epícteto

lunes, 4 de octubre de 2010

¡VIVA LA LEY ARGENTINA! english Néstor Busso explica las ventajas de una distribución tripartita de las frecuencias (33-33-33).

El pasado 9 de octubre fue un día histórico. El Senado argentino aprobó la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, sin duda, la más avanzada que tenemos en la región.

En este Día Interamericano de la Radiodifusión, queremos felicitar a los legisladores y las legisladoras argentinas, y en especial a la presidenta Cristina Fernández, que hizo suyo este proyecto de Ley. Felicitar, sobre todo, a las 300 organizaciones sociales que, acompañadas por el Foro Argentino de Radios Comunitarias, FARCO, se movilizaron durante cinco años, desde Jujuy hasta Ushuaia, exigiendo la verdadera libertad de expresión, que es un derecho universal y no un privilegio de Clarín y otros grupos fácticos.

¿Cuáles son los puntos fundamentales de esta Ley?

El principal es impedir los monopolios y los oligopolios. Por ejemplo, en Argentina, actualmente, el 84% de toda la información que circula en el país, está controlada por 4 grupos. Ese sí es el verdadero atentado a la libertad de expresión.

Para romper estos monopolios, la nueva Ley limita la cantidad de medios en manos de una persona o empresa. Nadie puede tener más de 3 frecuencias de radio o televisión en una misma área de cobertura, ni más de 10 a nivel nacional. (Para quienes se sorprendan, será bueno recordar que en Estados Unidos el límite son 8 frecuencias. Y en Canadá, 7.)

También se limita el porcentaje de población alcanzable por los medios de una misma persona o empresa. En la nueva Ley, éste no puede exceder del 35% de la población del país. (Para quienes se sigan sorprendiendo, en Estados Unidos el porcentaje es menor, el 25%. Y en Inglaterra aún menos, el 15%.)

En la nueva Ley se prohíbe la propiedad cruzada de la televisión abierta y la televisión por suscripción. Es decir, los dueños de periódicos o revistas de gran circulación no pueden tener radios o canales de televisión.

Suma y sigue. El 70% de la programación de las radios y el 60% de la programación de las televisoras será de producción nacional. Y sólo pueden formar redes en un 30% de sus programas.

Además, para fomentar la diversidad de medios, se reserva el 33% de todas las frecuencias de radio y televisión para el sector comunitario. Así el sector privado comercial no seguirá acaparando como hasta ahora el espectro radioeléctrico.

Deseamos que otros países de la región se inspiren en esta Ley que democratiza las comunicaciones y rompe los monopolios mediáticos. ¡Gracias, hermanas y hermanos de Argentina, por este regalo tan necesario y motivador!