Si dicen mal de ti con fundamento, corrígete; de lo contrario, échate a reír." Epícteto

sábado, 11 de septiembre de 2010

LA ACTUAL ESTRATEGIA DE INTERVENCION GRINGA: EL OUTSOURCING DE INTELLIGENCE

Carlos Lanz Rodriguez














“La vida diaria militarizada, la economía civil ‘pentagonizada’,
y el Pentágono privatizado.”
Nick Tourse








Enero de 2010





INDICE





PRESENTACION

I.- LAS NUEVAS MODALIDADES DE INTERVENCION IMPERIAL:
La vida diaria militarizada, la economía civil ‘pentagonizada’, y el Pentágono privatizado.

II.-INDICADORES DE LA COLONIZACION DE LA COMUNIDAD DE INTELIGENCIA DE LOS EEUU POR LAS CORPORACIONES.

III.- LA CONTINUIDAD DEL OUTSOURCING DE INTELIGENCIA EN EL GOBIERNO DE OBAMA.

IV.- EL OUTSORCING DE INTELLYGENCE CON LA FUNDACION SEGURIDAD Y DEMOCRACIA, COMO INTERVENCION IMPERIAL EN COLOMBIA.

V.- ESFUERZO DE JUSTIFICACION DE ESTOS PLANES GUERRERISTA DE LOS COLOMBIANOS, CON UNA ESTRATEGIA MAS ABIERTA CONTRA VENEZUELA .
VI.- CONTRIBUCION A LA ELABORACION DE UNA ESTRATEGIA POLITICO-MILITAR PARA ENFRENTAR LA AGRESION IMPERIAL







PRESENTACION

En el contexto global de la crisis del régimen capitalista, el Estado imperial cada día se corporativiza más y se privatiza bajo la tutela de los monopolios financieros, los carteles mediáticos, el lobby petrolero y el complejo industrial-militar. En este ultimo caso, la experiencia histórica enseña que una de las políticas anti – crisis empleada por el capital ( al lado del incremento de la explotación del trabajo, la conquista de nuevos mercados y el saqueo de las riquezas naturales de los países del llamado tercer mundo )tiene que ver con la promoción de los conflictos bélicos, ( donde la venta de armamento y los servicios logísticos, particularmente la inteligencia humana y tecnológica, la manipulación mediática y las operaciones psicológicas ) sirven de motor para reanudar los ciclos productivos en momentos de recesión. Por ello se puede sostener que son estos monopolios de la industria militar privada quienes incentivan y se benefician de los planes guerreristas, siendo las actuales guerras de baja intensidad o guerra contra el terrorismo y el narcotráfico, formas específicas del fenómeno privatizador neo-liberal.
De allí la importancia que posee su caracterización para la revolución venezolana y continental, haciendo evidente sus múltiples concreciones en las formas de intervención imperial, tomando en cuenta que sus manifestaciones no son visibles ni obvias, sino que requieren ser descubiertas y contextualizadas en su rasgos teóricos-prácticos, que de suyo son encubiertos o clandestinos. Por eso el estilo reiterativo de nuestro trabajo investigativo y las numerosas citas textuales sobre el fenómeno, que se inspira en objetivos divulgativo y en soporte documental.
En un recorrido rápido sobre los diversos planos de nuestro análisis, el lector encontrará abundante referencias de múltiples autores sobre la privatización de la guerra y la corporativización del Estado ( expresada al interior de las fuerzas armadas y la Comunidad de Inteligencia de los EEUU ), la continuidad de tal tendencia en el actual gobierno bajo la tutela de Obama, su concreción en Colombia con el paramilitar Uribe y los ideólogos tarifados de la Fundación Seguridad y Democracia ( incluyendo un capítulo sobre el viraje que están dando en las amenazas de agresión contra Venezuela ) y finalmente, unas reflexiones y propuestas para confrontar globalmente al imperio y sus socios en este terreno.

I.- LAS NUEVAS MODALIDADES DE INTERVENCION IMPERIAL:
La vida diaria militarizada, la economía civil ‘pentagonizada’, y el Pentágono privatizado.

Los anteriores planteamientos en torno al nexo de la crisis capitalistas y la guerra, particularmente la tendencia privatizadora en la actual coyuntura histórica, permiten comprender como en el terreno de la seguridad y la defensa el Pentágono norteamericano traspasa sus funciones de rutina a las compañías militares privadas. Por eso encontraremos en las descripciones que sistematizaremos más adelante, que más de la mitad de las personas que trabajan en el super secreto Centro Nacional de Contraterrorismo en Virginia son empleados de empresas privadas, tales como Science Applications International Corporation (SAIC), BAE Systems y Lockheed Martin. La Agencia Central de Inteligencia ha gastado el 50-60 por ciento de su presupuesto (o alrededor de $ 2,5 mil millones al año) con los contratistas, tanto particulares como de empresas privadas. Las tareas que ahora se ejecutan externamente incluyen redes de espionaje de las embajadas, análisis de inteligencia humana (HUMANIT Y OSINT), la inteligencia de señales (SIGINT), las operaciones encubiertas, y el interrogatorio de prisioneros enemigos.

Este fenómeno es conocido con diversas denominaciones: EXTERNALIZACION, TERCIARIZACION, SUBCONTRACION U OUTSOURCING DE INTELIGENCIA, estando involucradas en dicho proceso el conjunto de la 16 estructuras de la Comunidad de Inteligencia (IC) de los EEUU y sus diversas funciones, entre las que están:
1.- El Centro Nacional de Contraterrorismo (NCTC) sirve como la principal organización en el Gobierno de los Estados Unidos para integrar y analizar toda la inteligencia relacionadas con el terrorismo, poseídas o adquiridas por el Estado .
2.- La Agencia Central de Inteligencia (CIA) es el productor más grande de inteligencia de seguridad nacional para los altos mandos de EE.UU.. La inteligencia de la CIA analiza los acontecimientos en el extranjero, informa a las decisores y personeros políticos de alto nivel en la seguridad nacional .
3.- El Servicio Nacional Clandestino (NCS) tiene la responsabilidad de la búsqueda clandestina de inteligencia que no se pueda obtener a través de otros medios como suelen ser las fuentes abiertas. También el NCS se dedica a actividades de contrainteligencia y protección de las actividades de EE.UU. y las instituciones de la penetración por organizaciones e individuos enemigos . El NCS también lleva a cabo operaciones encubiertas de todo tipo: acciones psicológicas, sabotajes, paramilitarismo, eliminación selectivas de líderes hostiles.
4.- La Dirección de Inteligencia (DI) analiza todas las fuentes de inteligencia y produce informes, reuniones de información y documentos sobre cuestiones de inteligencia en el extranjero ,con una variedad de fuentes y métodos: los informes de la inteligencia humana, la fotografía por satélite, información de fuente abierta, y la sensores sofisticados.
5.- La Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA) es un importante productor y director de la inteligencia militar, es miembro principal de la IC de EEUU. la misión de DIA es proporcionar información oportuna a todas las fuentes de inteligencia militar a los responsables políticos, a las fuerzas armadas de los EE.UU. y los planificadores . contra una variedad de amenazas y desafíos de todo el espectro de los conflictos. El Director de la DIA es un general de tres estrellas que sirve como el principal asesor en los asuntos de inteligencia militar para el Secretario de Defensa y el. Presidente de la Junta de Jefes de Estado Mayor.
6.- La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) es la organización de seguridad nacional que protege a los Estados Unidos de las amenazas internas. Como un componente del Departamento de Justicia es un miembro de pleno derecho de la Comunidad de Inteligencia de EE.UU., el FBI sirve como un vínculo vital entre la inteligencia y fuerzas de seguridad.
7.- La National Geospatial-Intelligence Agency (NGA) es un Departamento de Defensa y organismo de apoyo de combate. Como miembro de la Comunidad Nacional de Inteligencia (IC). desarrolla las imágenes y mapas, con soluciones basadas en la inteligencia satelital.
8.- La Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO) fue creado en septiembre de 1961 . como una agencia de clasificación del Departamento de Defensa,son los ojos del "nación y los oídos en el espacio". Con sede en Chantilly, Virginia, la ONR es una organización conjunta dedicada a la investigación y el desarrollo, lanzamiento y operación de sistemas de reconocimiento . para satisfacer las necesidades de la IC y el Departamento de Defensa.
9.- La Agencia de Seguridad Nacional (NSA) es la organización de la criptografía de los Estados Unidos, con la responsabilidad de proteger a EE.UU. Los sistemas nacionales de información de seguridad y recopilación y difusión de las señales Áreas de especialización incluyen criptoanálisis, la criptografía, las matemáticas, la informática y de idiomas extranjeros .
10.- La Dirección de Inteligencia de Señales es el responsable de la comprensión de las necesidades de información de inteligencia, y para la recopilación, análisis y producción, y la la difusión de inteligencia de señales (SIGINT).
11.- El Servicio Central de Seguridad (CSS) se encarga de la fusión de los sistemas de criptografía, desarrolla la política y orientación sobre las contribuciones de los militares a la criptografía, a la Inteligencia / Seguridad de la Información de señales (SIGINT / INFOSEC) administra la asociación de la NSA y el Servicio de criptografía.
12.- El Centro de inteligencia abierta - Open Source Center (NSC) El Centro promoverá la explotación de la inteligencia o la información que estén a disposición de la red Internet, bases de datos, prensa, radio, televisión, vídeo, datos geoespaciales, fotos e imágenes comerciales.

II.-INDICADORES DE LA COLONIZACION DE ESTA COMUNIDAD DE INTELIGENCIA DE LOS EEUU POR LAS CORPORACIONES.
En nuestro ensayo “Outsourcing de Intellygence: Alquiler de inteligencia, operaciones psicológicas y fuerzas especiales “ (publicado en el año 2008) realizamos una primera reseña de este proceso privatizador de la guerra, reiterando ahora algunos de los hallazgos y profundizando sus diversas aristas.
Autores como Tim Sorrock en su texto “Alquiler de Espía”, JB Hillhouse en el ensayo sobre “outsourcing de Intelligence” y el periodista investigativo Jeremy Scahill en su libro “Blackwater: El ascenso del ejército mercenario más poderoso del mundo”, Nick Turse en su texto “Una exploración del nuevo complejo militar-corporativo en EE.UU”, vienen denunciando en estos diversos trabajos la externalización de los servicios en las diversas agencias de inteligencia ante nombradas.
Nick Tourse, en un articulo publicado en Julio del 2008, sobre “Las corporaciones ocultas del Pentágono”, acuña las frases que encabezan este subtitulo, combinándose para describir esta realidad: “La vida diaria militarizada, la economía civil ‘pentagonizada’, y el Pentágono privatizado.”
También otros periodistas coinciden con los anteriores autores sobre el nexo entre ex – funcionarios de inteligencia que han pasado a formar parte de las empresas subcontratadas. Por ello, vamos a citar parte de las denuncias públicas que han realizado dichos autores, reseñadas en diversos medios de comunicación, incluida algunos blogs , textos y periódicos, de donde hacemos el siguiente resumen:
1.-Los mercenarios, como alguna vez fueron conocidos, están prosperando; ahora reciben el nombre de contratistas militares privados, y algunos incluso son subsidiarios de las 500 compañías más poderosas del mundo. A menudo dirigidos por oficiales militares retirados, entre los que hay generales de tres y cuatro estrellas, los contratistas privados representan la nueva cara del negocio de la guerra. Situados en una línea borrosa que no distingue entre lo militar y lo civil, proveen a los soldados en activo: desde apoyo logístico hasta entrenamiento en el campo de batalla y asesoría militar, tanto en Estados Unidos como en el extranjero. Estos mercenarios Realizan todas las tareas administrativas y logísticas, tales como alimentación, correo, aprovisionamiento de armas y municiones a las tropas, sanidad, construcciones, etc. colaboran en custodia, interrogatorios y torturas a los prisioneros; también realizan tareas de guardaespaldas de personalidades, custodia y vigilancia a cuarteles, convoyes de soldados y otras instalaciones militares, y cumplen tareas de combate, junto a las unidades regulares. Lo hacen desconociendo los derechos humanos, torturando presos, asesinando civiles, como se denunció recientemente en el caso de Blackwater, que asesinó a 17 civiles, u otras sometieron a vejaciones y torturas a presos en Abu Grhaib.
2.- Estas compañías –alrededor de 35 en Estados Unidos–, favorecidas tanto por oportunistas como por políticos, necesitan permiso del Gobierno para competir en el negocio. Algunas tienen nombres familiares, como Kellogg Brown & Root, una sucursal de la compañía Halliburton ( De propiedad de Dick Cheney) que opera para el Gobierno estadounidense en Cuba y en Asia Central. Otras tienen nombres más crípticos como DynCorp; Vinell ( de propiedad de Dick Cheney) , una sucursal de TRW; SAIC; ICI de Oregon, y Logicon, unidad de Northrop Grumman. Una de las más conocidas, MPRI (antes conocida como Military Profesional Resources Inc.), se jacta de tener «más generales por pie cuadrado que el Pentágono».
3.- En 2006, el Washington Post informó que una "mayoría significativa" de los empleados en dos organismos clave, el Centro Nacional Antiterrorista, la oficina de Inteligencia de la actividad de campo, eran contratistas (en el CIFA, el número fue superior al 70 por ciento). Más recientemente, los ex oficiales de la Agencia Central de Inteligencia han dicho que los trabajadores de la CIA es de un 60 por ciento de los contratistas.
Pero las estadísticas por sí solas no muestran incluso el grado en que la subcontratación ha penetrado en la inteligencia EE.UU. - muchas de las tareas y servicios, una vez reservada exclusivamente para los empleados del gobierno están en manos de civiles. Por ejemplo, los contratistas privados analizan gran parte de la información de inteligencia recopilada por satélites y vuelan a baja altura vehículos aéreos no tripulados, y escriben informes que se pasan a la línea a funcionarios gubernamentales de alto rango
4.- El Outsourcing aumentó dramáticamente después de 9 / 11. La administración Bush y el Congreso, decididos a impedir nuevos ataques terroristas, ordenó un importante aumento en gastos de inteligencia y organizó nuevas instituciones para la guerra contra el terror, como el Centro Nacional de Antiterrorista. Para reforzar estas organizaciones, la CIA y otras agencias están autorizados a contratar a miles de analistas y especialistas de la inteligencia humana, muchas de las personas con las habilidades y las autorizaciones de seguridad para hacer ese trabajo estaban trabajando en el sector privado. Como resultado de ello, la contratación creció rápidamente. Este aumento se puede ver en los documentos de DNI mostrando dólares adjudicación del contrato: Contrato de gasto, con base en los datos del DNI y de las estimaciones de este período, se mantuvo relativamente constante desde 1995 hasta 2001, alcanzando cerca de $ 20 millones al año. En 2002, el primer año después de los ataques contra Nueva York y Washington, los contratos subieron a cerca de $ 32 mil millones. En 2003 saltó de nuevo, alcanzando cerca de $ 42 mil millones. Se ha mantenido estable desde entonces hasta 2006 (los datos del DNI es la vigente en agosto del año pasado).
Debido a que casi el 90 por ciento de los contratos se clasifican de inteligencia y de los presupuestos mantiene en secreto, es difícil elaborar una lista de contratistas superior y sus ingresos derivados del trabajo de inteligencia. Basado en información disponible al público, con inclusión de documentos de las empresas que cotizan en bolsa con la Securities and Exchange Commission y comunicados de prensa de la compañía y los sitios Web, los cinco contratistas mayores de la inteligencia parecen ser Lockheed Martin, Northrop Grumman, SAIC, General Dynamics y L-3 Communications .

Otros contratistas principales incluyen Booz Allen Hamilton, CACI International, DRS Technologies y ManTech Internacional. El crecimiento de la industria y la dependencia de los presupuestos de gobierno ha convertido la inteligencia de contratación en un mercado atractivo para los ex altos funcionarios de seguridad nacional, como el ex director de la CIA, George Tenet, que ahora gana millones de dólares trabajando como director y asesor de cuatro compañías que tienen contratos con agencias de inteligencia de EE.UU. y hacer grandes negocios en Irak y en otros lugares.
5.- Según lo reseña BJ Hillhouse la Oficina del Director de Inteligencia Nacional (ODNI) reveló que el 70 por ciento del presupuesto de los servicios de inteligencia se destina a los contratistas... más del 70 por ciento de los funcionarios de la más reciente unidad de inteligencia, CIFA (Contrainteligencia de Campo de Actividad), está formada por empresas contratistas… En la CIA, la situación es similar. Entre el 50 y el 60 por ciento de su más importante dirección, el Servicio Nacional Clandestino (NCS), responsable de la recopilación de la inteligencia humana, está compuesto por trabajadores de las empresas privadas Abraxas, Booz Allen Hamilton, Lockheed Martin y Raytheon.. Las empresas privadas están muy implicadas en el más importante y más sensible documento de seguridad nacional: el Breve Diario de Inteligencia que todas las mañana recibe el presidente de los EEUU está siendo elaborado e influenciado por empresas subcontratadas... el sector privado espía ha logrado lo que ningún gobierno extranjero tiene: Ha penetrado en la CIA y está ejecutando sus programas.

6.-La externalización ha tenido lugar en casi todos los aspectos de las labores de inteligencia -acopio, contrainteligencia, las operaciones encubiertas-, pero en ninguna parte tiene la tendencia reciente más dramático que en el análisis como ya indicamos (el Breve Diario de Inteligencia) que recoge lo que el Presidente recibe en su escritorio cada mañana. Muchos de los contratistas, de hecho, son ex empleados con IC de seguridad, han dejado la inteligencia militar y la comunidad de inteligencia, para trabajar en el sector privado. Muchos de estos ex IC profesionales simplemente giran de nuevo en puestos de trabajo similares, sin gran parte de las restricciones y la burocracia de sus antiguas posiciones.

7- Otro ejemplo se encuentra en William B. Negro, Jr (retirado de la NSA en 1997 se unió a SAIC y regresó a la NSA en 2000). Negro gestiona la entrega del contrato que fue abandonado después de $ 1 mil millones que se gastaron. Donald Foley, un director de SAIC, es un ex alto oficial de la Defense Advanced Agencia de Proyectos de Investigación (DARPA), el grupo responsable del desarrollo de nuevas tecnología militar. David Kay, que más tarde presidió el Grupo de Investigación en Iraq (lo que demuestra que Hussein no poseía armas de destrucción masiva, lo que demuestra que la guerra se inició con falsos pretextos), es también un SAIC accionista y ex director de la SAIC Centro de Tecnología para el contraterrorismo y de análisis. Un asistente de Donald Rumsfeld, Christopher “Ryan” Henry es un ex SAIC, el Secretario de Defensa Robert M. Gates, es un ex miembro de SAIC de la junta de directores.

8.- Examinando otro de estos monstruos de la subcontratación, encontramos a la empresa Booz Allen Hamilton Inc, donde J. Michael “Mike” McConnell, está en la línea para convertirse en el oficial superior de inteligencia que más a contribuido a la subcontratación de inteligencia, siendo una figura líder en la externalización de operaciones de inteligencia en EE.UU.
Booz Allen es un consejero clave y contratista principal para todos los principales organismos de inteligencia de EE.UU. - la Agencia Central de Inteligencia (CIA), la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA), la National Geospatial-Intelligence Agency (NGA), la Oficina Nacional de Reconocimiento ( NRO), la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), y - así como el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el Centro Nacional de Contraterrorismo, del Departamento de Defensa y la mayoría de los comandos de combate del Pentágono.
Profundizando la reseña de esta colonialización de la Comunidad de Inteligencia por las corporaciones privadas, vamos a examinar los múltiples vínculos entre el personal de Booz Allen y los organismos de seguridad de los EEUU:
* Mark J. Gerencser como director de la empresa Booz Allen ha tenido estrechos nexos con el gobierno de EE.UU., por ejemplo, Gerencser sirve en "varios papeles de amplia base", como "representantes de la industria" a la Oficina del Secretario de Defensa y el Estado Mayor Conjunto, que gestionan gran inteligencia del Pentágono operaciones. También es miembro del equipo de liderazgo de Booz Allen, que establece la dirección estratégica de la empresa, y ha corrido muchos de los juegos de guerra organizada por Booz Allen para sus clientes gubernamentales.
* Justo debajo de él en la jerarquía de inteligencia de la empresa es Ken Wiegand, otro vicepresidente. Weigand llegó a Booz Allen en 1983 después de trabajar durante una década en la inteligencia de la Fuerza Aérea, y ahora dirige los esfuerzos de la empresa de inteligencia nacionales y los organismos policiales y el Departamento de Seguridad Nacional. Su especialidad, el sitio web dice, incluye las operaciones de inteligencia de imágenes, que son gestionados por la NGA, uno de los clientes más importantes de Booz Allen.
* Vicepresidente Joseph W. Mahaffee, un veterano de la inteligencia naval, es el líder de la oficina de Booz Allen, empresa de contratación de Maryland, que le pone a cargo de los contratos de la empresa con la NSA en Fort Meade. Él se centra en "el cumplimiento de los objetivos de la misión Aseguramiento de la Información" de la NSA con distintos servicios de tecnología, incluida la ingeniería de sistemas, desarrollo de software y "el análisis avanzado de las telecomunicaciones".
* Otra figura clave de Booz Allen en la NSA es Marty Hill, quien llegó a la compañía después de una carrera de 35 años en la inteligencia de señales y de guerra electrónica y previamente sirvió como un experto en "operaciones de información y capacidades de la política" del Pentágono, Donald Rumsfeld. Se lleva de equipo de 1.200 profesionales que trabajan en todos los aspectos de la inteligencia "señales", incluyendo el análisis técnico, desarrollo de sistemas y operaciones.
* Vice President Pamela Lentz es un ex funcionario de la criptografía con la Armada y trabajó como gerente de programa de TRW, uno de los contratistas de inteligencia más antigua del país (que ahora es propiedad de Northrop Grumman). Ella es "Booz Allen, director de servicio al cliente" de la DIA y otros mercados de la inteligencia militar, que incluye las unidades de inteligencia dentro de la Armada, la Fuerza Aérea, el Ejército, los comandos unificados de combate y el subsecretario de Defensa para la inteligencia. Entre otras tareas, Lentz gestiona un 120-persona Booz Allen equipo que apoya la ONR, la agencia del Pentágono que maneja satélites espía militares de la nación. Ella también tiene un grupo de trabajo que apoya los esfuerzos de recopilación de inteligencia humana en la DIA.
* Vice President Laurene Gallo, un ex analista de inteligencia de la NSA, lidera un Booz Allen "La investigación y el análisis de" equipo que el apoyo de diversos organismos, incluida la CIA, el DNI y el Centro Nacional de Counterterrrorism. Vice President Richard Wilhelm, cuyo trabajo en Booz Allen es trabajar con la CIA y el ODNI, llegó a la empresa después de una larga carrera en la inteligencia de EE.UU. que incluye la dirección de tandas del Centro de Inteligencia Conjunto para el Iraq durante la Operación Tormenta del Desierto y primer director de la NSA de la guerra de información.
* Vice President William Wansley, un ex oficial de inteligencia, dirige un equipo de expertos en "planificación estratégica y de negocio" que el apoyo nacional del Servicio Clandestino de la CIA, la parte de la CIA que realiza operaciones encubiertas, y recluta a espías extranjeros, así como el DNI . Otro vicepresidente Robert W. Noonan, un teniente general retirado que sirvió como subjefe del Ejército de los funcionarios de la inteligencia y el comandante general de Inteligencia del Ejército de EE.UU. y de Seguridad de comandos, es el encargado de la ampliación del negocio de la inteligencia militar de Booz Allen dentro de todos los las fuerzas armadas, los mandos de combate, la DIA y la Oficina del Secretario de Defensa.
• Entre los muchos fantasmas en la nómina de ex Booz Allen son R. James Woolsey, el conocido director de la CIA y ex neoconservador, Joan Dempsey, ex jefe de gabinete del director de la CIA George Tenet, y recientemente el director ejecutivo de Relaciones Exteriores, el Presidente Consejo Asesor de Inteligencia; y Keith Hall, el ex director de la Oficina Nacional de Reconocimiento, la súper-organización secreta que supervisa los satélites espía de la nación.
• El ex alumno más ilustre de Booz Allen Hamilton es Michael McConnell, el actual Director de Inteligencia Nacional, el trabajo de espionaje más importantes del país, que personifica la puerta giratoria, hilado de trabajo en el gobierno a la industria y viceversa. Mike McConnell fue nombrado por el Presidente Bush como Director de Inteligencia Nacional, era la primera vez, toma nota Shorrock, que un contratista fue puesto a cargo de todo el aparato de espionaje. McConnell fue un alto funcionario del Pentágono durante la administración de George Bush padre y de la primera Guerra del Golfo, donde trabajó por Dick Cheney, el Secretario de Defensa, como el asesor de inteligencia jefe al general Colin Powell, el jefe del Estado Mayor Conjunto. Cheney estaba tan impresionado con el trabajo de McConnell durante la guerra que le nombró al frente de la NSA en 1993 (que más tarde intervino personalmente para convencer a McConnell a tomar el trabajo de DNI en 2007).
McConnell, posteriormente pasó más de 10 años como presidente de Booz Allen vicepresidente senior a cargo de los contratos amplia de la empresa en la inteligencia militar y operaciones de información para el Pentágono. En ese trabajo, su biografía oficial de los estados, McConnell proporcionan apoyo de inteligencia a "los EE.UU. Combatiente Unificado de Comandantes, el Director de Agencias de Inteligencia Nacional, y el Servicio de Inteligencia Militar Administración." Eso lo hizo un colega cercano, no sólo de Donald Rumsfeld, que dirigió el Pentágono desde 2001 hasta 2007, pero de Vice President Cheney, que ha servido al presidente Bush como una especie de padrino de inteligencia desde los primeros días de la administración de Booz Allen para el Pentágono, McConnell estaba en el centro de la acción, tanto antes como después de los ataques del 11 de septiembre. Durante los seis primeros años de la administración Bush, los contratos de Booz Allen con el gobierno de los EE.UU. aumentó drásticamente, de 626.000 dólares en 2000 a US $ 1,6 millones en 2006. McConnell y su personal en Booz Allen estaban profundamente involucrados en algunos de los programas de lucha contra el terrorismo más controvertidas de la administración Bush. Hoy en día, entre los muchos servicios que Booz Allen ofrece a las agencias de inteligencia, según su sitio web, son juegos de guerra - ejercicios simulados en los que militares y funcionarios de inteligencia a prueba su respuesta a las amenazas potenciales como los ataques terroristas -, así como extracción de datos y el análisis de imágenes y datos recogidos por los satélites espía de EE.UU., el diseño de cifrado, o criptografía, sistemas (una especialidad de la NSA) y la "subcontratación o la estrategia de privatización y de planificación." 2007 de la compañía informe anual detalla varias otras áreas de especialización, incluyendo "Todos los análisis de las fuentes", una especialidad de inteligencia administradas por la CIA y la Oficina del Director de Inteligencia Nacional (DNI), que se basa en fuentes públicas de información, como periódicos extranjeros y libros de texto, agregar texturas a los datos recogidos por los espías y electrónicos de vigilancia

Este sumario con los rasgos de la privatización de la inteligencia del imperio, implican un reto para comprender su naturaleza:
a.- Para entender esta realidad subyacente y encubierta, hay que reconstruirla críticamente.

b.- La Guerra de IV Generación y las operaciones psicológicas asociadas, la intervención extranjera u operaciones encubiertas no la asume frontalmente los EEUU, sino que están “mediadas” por las tareas por encargo, “rentadas”, subcontratadas.

La práctica del “outsourcing intellygence” (con empresas privadas que trabajan para la comunidad de inteligencia) ha sido largamente explotados por la CIA y el
Pentágono, a quienes les conviene usar las operaciones secretas que evaden controles y escrutinio público, empleando paramilitares, mercenarios, contratistas, en sus guerras encubiertas. Los beneficios para las agencias federales incluyen “negación pausible” con respecto al asesinato, la tortura, las desapariciones, el sicariato, la guerra sucia en propaganda y operaciones psicológicas, así como la capacidad para eludir el Código Militar de Honor y los acuerdos de la Convención de Ginebra. De esta manera el terrorismo de estado queda encubierto y en consecuencia los asesinatos, las torturas, las desapariciones, el sicariato y las operaciones psicológicas, se “privatizan”, siendo exponencial su crecimiento en la actual coyuntura histórica a partir de la descomposición del tradicional Estado capitalista, que ha ido adquiriendo los rasgos de un “PARA ESTADO”.

La falta de control de las actividades al interior de la Comunidad de Inteligencia donde se incluyen el “Outsourcing de Intellygence” ( el no escrutinio público de este fenómeno, la ausencia de rendición de cuenta a los contribuyentes estadounidenses ) nos es sólo un reclamo de sectores anti-imperialistas o revolucionarios, sino que proviene de las más altas esferas del propio congreso de los EEUU.
Asi por ejemplo, en la primera audiencia pública de Dennis C. BLAIR ( actual Director de Inteligencia Nacional ) el día Miércoles 25 de febrero 2009 en el Comité de Inteligencia del Congreso de los EEUU, el representante Peter Hoekstra planteo lo siguiente:


“Es realmente una de las pocas ocasiones en que el pueblo estadounidense tiene la oportunidad de ver y oír de usted una descripción de la amplia gama de amenazas que enfrentamos como nación y cómo estamos organizados para contener y derrotar las amenazas. Somos conscientes de que gran parte de la información que podría hablar es de naturaleza sensible, y que debe ser tratada en sesión privada.
Me gustaría realmente sólo abordan tres áreas específicas que estaría interesado en escuchar su opinión.
Uno es lo que percibimos como una falta de rendición de cuentas en la
comunidad de inteligencia. Sabes, me han decepcionado, a veces, consternado, por la actitud de ciertas personas dentro de la comunidad de inteligencia que creen erróneamente que no deben rendir cuentas a nadie El desdén chocante para la supervisión…”
“ Considero que muchos de nosotros en este Comité cree que a lo largo de los años ha sido muy difícil obtener información de la comunidad de inteligencia en áreas específicas donde están implicados. Nosotros la llamamos la 20 preguntas, donde, usted sabe, no vamos a obtener la información que necesitamos para hacer nuestro trabajo…pasan cinco, seis, siete años más tarde y no hay rendición de cuentas. “

Las operaciones encubiertas o clandestinas vulneran el Estado de derecho y las formalidades jurídicas como ya señalamos, necesitando la “guerra encubierta” una administración también secreta, lo que permite el negociado y una mayor concentración de la riqueza.
La reseña de este fenómeno de la subcontratación o alquiler de la inteligencia permite tener una visión global sobre la actual modalidad de intervención imperial, sosteniendo un punto de vista que se separa de unos cuantos lugares comunes sobre la tradicional invasión militar yanky:

1.- El outsourcing de Inteligencia actualmente le da un piso distintivo a las intervenciones extranjeras, muy en especial la Guerra de IV Generación y las Operaciones Psicológicas que le son inherentes, con sus matices y especificidades.

2.- Igualmente, articula la manipulación propagandística subcontratada con el trabajo de inteligencia (humana y tecnológica).

3.- Y finalmente, ambos procesos se combinan con el empleo de comandos o fuerzas especiales en actividades encubiertas.

Para cumplir con estos propósitos, múltiples corporaciones privadas han desagregados sus funciones y actividades en el llamado complejo industrial-militar,
pudiendo ser nombradas de acuerdo a su especialización o ámbito de actividad, tal como aparecen en la anterior reseña, pero en algunos casos como la empresa Blackwater apuntan hacia la “solución global” donde fusionan la inteligencia, la guerra psicológica y el empleo de fuerzas especiales.

III.- LA CONTINUIDAD DEL OUTSOURCING DE INTELIGENCIA EN EL GOBIERNO DE OBAMA.

Después del arribo de Obama al gobierno de los EEUU, este inicialmente asumió una postura ambigua frente a los contratistas, como ganando tiempo y permeando a la opinión pública en torno al carácter progresista de su mandato. Bastaron pocos meses para que apareciera el verdadero rostro. Carlos Sardiña, nos describe la tensión que hay entre las dos posturas de Obama:
“…uno empieza a sospechar que Obama es como los malos de V: bajo la piel de demócrata, moderno y liberal, y lo que se oculta es algo muy parecido a los lagartos neo-con que han gobernado Estados Unidos los últimos años.”
Hay que precisar que el equívoco está en creer que las políticas y las estrategias globales de los EEUU como imperio pueden ser modificadas por un individuo aislado. Por ello suscribimos la tesis que demócratas y republicanos no tienen diferencias de fondo en torno al rol militarista y guerreristas del pentágono. En tal sentido, Michel Chossudovsky en un artículo titulado: “Los demócratas adoptan la "guerra global contra el terrorismo": Obama "persigue" a Osama”, nos dice lo siguiente:


« La "guerra global contra el terrorismo" es producto de una agenda militar y de inteligencia cuidadosamente diseñada que determina la tendencia general de la agenda exterior estadounidense. Tanto los demócratas como los republicanos apoyan la "guerra global contra el terrorismo". Los servicios de inteligencia estadounidenses están por encima de los partidos políticos. La "guerra global contra el terrorismo" forma parte del programa de la campaña electoral de ambos partidos. No se cuestiona su validez ni tampoco sus consecuencias… »
« Las mentiras de Obama son quizá más sutiles que las de George W Bush. Pero en lo esencial, hay una continuidad.

« La "guerra global contra el terrorismo" es un aparte integral de la campaña de Obama. »
« No hay un cambio de dirección. La doctrina de la guerra preventiva contra los "terroristas islámicos" y los Estados que los apoyan permanece funcionalmente intacta ».
« Bajo la "guerra global contra el terrorismo" el Aparato de Seguridad de la patria, por no mencionar la legislación patriota anti-terrorista, el aparato de vigilancia del Big Brother, permanece intacto. »
Esa continuidad que vale para la estrategia global contra el terrorismo, también aplica para los contratistas :
« Más recursos para la guerra y para armamentos, como han propuesto tanto Obama como McCain, favorece a los cinco grandes contratistas de defensa (Lockheed Martin, Northrop Grunman, Raytheon, Boeing y General Dynamics), al Halliburton de Dick Cheney, a British Aerospace, por no mencionar Blackwater, MPRI y otros, a expensas de los sectores civiles, incluyendo las economías a nivel nacional, regional y local. «
Reiterando la existencia de una continuidad en la política de privatizar la guerra en el gobierno de Obama, favoreciendo a los contratistas de siempre, Jeremy Scahill nos señala:

“Una audiencia en el subcomité de Supervisión de Contratos de la senadora Claire McCaskill sobre los contratos en Afganistán ha destacado algunas estadísticas importantes que abren una ventana sobre hasta donde el gobierno de Obama ha retomado el testigo de la privatización de la guerra de la era de Bush y acelerado con él. En conjunto, los contratistas ahora llegan a un impresionante 69% del personal total del Departamento de Defensa, “la mayor proporción de contratistas en relación al personal militar en la historia de EE.UU.” No sucede en una zona de guerra en particular, es en el Pentágono en su totalidad.
“En Afganistán el gobierno de Obama sobrepasa de lejos al de Bush en cuanto a la privatización. Según un memorando publicado por el personal de McCaskill:

“De junio de 2009 a septiembre de 2009, hubo un aumento de un 40% en los contratistas del departamento de defensa en Afganistán. Durante el mismo período, se duplicó la cantidad de contratistas armados de seguridad privada que trabajan para el departamento de defensa en Afganistán, llegando de aproximadamente 5.000 a más de 10.000.”
“Actualmente, hay 104.000 contratistas del Departamento de Defensa en Afganistán. Según un informe de esta semana del Servicio de Investigación del Congreso, como resultado de la próxima ‘oleada’ de 30.000 soldados en Afganistán, podrá haber hasta 56.000 contratistas adicionales. Pero existe otro grupo de contratistas que a menudo no es mencionado: 3.600 contratistas del departamento de Estado y 14.000 contratistas de USAID. Eso significa que la actual fuerza de EE.UU. en Afganistán es de aproximadamente 189.000 (68.000 soldados y 121.000 contratistas.”
Tal curso de acción de la política heredada, también está presente en la conformación de los equipos de la Comunidad de Inteligencia en la administración de Obama, sobre todo cuando se busca el nexo entre militares retirados y las empresas del complejo industrial-militar. Este es el caso del nombramiento realizado por la actual administración yanky del Asesor de Seguridad Nacional, general de Marina James L. Jones, quien tiene los siguientes vínculos empresariales:
 Miembro del consejo de administración de Boeing Company, uno de los tres grandes fabricantes de armas de EEUU.
 Miembro de la junta directiva de Chevron Corporation, la cuarta compañía petrolera del mundo.
 Miembro de la Junta Directiva de Cross Match Technologies, una compañía privada de la empresa de soluciones biométricas.
Estos datos son un alerta temprana para quienes todavía guardan ilusiones sobre el carácter progresista de Obama, por sus orígenes afro o por su ambigüedad inicial en cuestiones fundamentales.

IV.- EL OUTSORCING DE INTELLYGENCE CON LA FUNDACION SEGURIDAD Y DEMOCRACIA, COMO INTERVENCION IMPERIAL EN COLOMBIA.

El actual escalamiento de la estrategia norteamericana contra el proceso revolucionario venezolano, tiene como uno de sus hitos la instalación de las bases militares en Colombia, pero sería un error tomar este hecho como punto de partida de la intervención yanky, ya que llevan década intentando desarrollar su estrategia geo-política de control y dominio de Sudamérica utilizando como plataforma el gobierno y el territorio colombiano, recientemente a través del Plan Colombia, Plan Patriota, y el vigente Plan de Seguridad Democrática.
La instancia encargada de formular esta última fase de la intervención norteamericana es la denominada Fundación Seguridad y Democracia, como organismo de fachada ( caso típico de un outsourcing de inteligencia ) La FSD tiene como Director a Alfredo Rangel, y conforma un trío conjuntamente con Germán Espejo y Andrés Villamizar, quienes sistematizan el enfoque estratégico donde se combinan los intereses del imperio y los intereses de la oligarquía colombiana, hegemonizada por la fracción guerrerista del Clan Santos y el Grupo Santo Domingo, teniendo una de sus vocerías en el capo mayor, el padre del paramilitarismo en Colombia: Uribe.
La coartada ideológica que sustenta este plan responde a la misma directiva empleada por la administración Bush: guerra contra el terrorismo y el narcotráfico.
Sin embargo en el telón de fondo hay razones distintas, entre las que podemos señalar:
1.- Conquista de mercados y control de las materias primas (fundamentalmente las energéticas) a través de los tratados de libre comercio. Cuestión que cobra una mayor relevancia político-militar en el actual cuadro de crisis global que vive el imperio.
2.- Presencia militar norteamericana bajo el pretexto del combate global al terrorismo y al narcotráfico, permitiendo que el complejo industrial – militar, con sus empresas contratadas hagan negocio con la traída de mercenarios, vendiendo
armas y equipos: helicópteros, radares. Todo esto se va a ver ampliado con la instalación de las 7 bases en territorio colombiano. Como indica un reportaje periodístico “… Cuando la maquinaria de guerra estadounidense hace un despliegue semejante, suele hacerlo a lo grande: sacos de arena, lonas, insecticidas, generadores, máquinas de Coca-Cola, vídeos, literas, uniformes, radios, explosivos, cafeteras; todos los artículos de un catálogo de operaciones sobre el terreno y otros que no figuran en él. El aparato militar norteamericano es impresionante, pero además es acaparador. No se limita a levantar un campamento, sino que importa toda la cultura de comida rápida, centro comercial y recipientes de usar y tirar”.

3.- Muro de contención a los procesos de cambio en la región.

4.- Desarrollo de aprestos operacionales para una agresión militar contra Venezuela y otros países que nos estamos enfrentando a la estrategia del pentágono en la región. En este punto sostenemos que la reforma militar colombiana tiene como coartada el combate a la insurgencia, (la cual propagandísticamente quieren homologarla con el narcotráfico), pero en prospectiva se trata de tener una fuerza de reacción rápida en la frontera sur de Venezuela como elemento de choque para una intervención en profundidad en el territorio de nuestro país.
Estos tópicos permiten comprender las orientaciones más específicas del Plan Seguridad Democrática:

• El enfrentamiento a la insurgencia Colombiana hace parte de un combate global
a la revolución en la región.
• La necesidad de la presencia militar yanky obliga a oponerse a la solución política del conflicto y boicotear el intercambio humanitario de prisioneros.
• La solución militar involucra desconocer la soberanía nacional de los países vecinos y el desarrollo de “operaciones extraterritoriales” o persecución en caliente de los guerrilleros.

La FSD y sus operadores tarifados (subcontratados) han venido legitimando el gasto militar, el cambio en la doctrina que apunta a no respetar la soberanía nacional, los cambios organizativos y tecnológicos en las fuerzas armadas colombiana que permitan tener la capacidad operativa con fuerza de choque del imperio en la región.

En los diversos ensayos de los referidos autores, publicados por la Fundación Seguridad y Democracia encontramos lineamientos estratégicos para la solución militar, incluyendo la intervención en Ecuador y Venezuela.
Germán Espejo en el texto “Operaciones Extraterritoriales: Riesgos y Alternativas” ( Publicaciones FSD, 25/01/2005 ) justifica la persecución en caliente invocando razones de seguridad:
“Simultáneamente, el concepto de seguridad nacional tiene cada vez más aristas que tocan no solo situaciones y temas de carácter interno o nacional, sino al mismo tiempo una multiplicidad de temas y aspectos internacionales que tienen una enorme importancia a la hora de valorar la preservación de la seguridad de un Estado. Independiente de contar o no con la autorización del Consejo de Seguridad de la ONU, una situación de conflicto o pre-conflicto se ha consolidado históricamente como un escenario típico de operaciones extraterritoriales, muchas de ellas encubiertas. En una situación de pre-conflicto, es decir en los días o meses anteriores al inicio de las confrontaciones entre fuerzas armadas de dos o más países se puede notar un tipo de operaciones extraterritoriales. Estas corresponden normalmente a misiones desarrolladas por unidades de fuerzas especiales de las fuerzas armadas o de unidades operativas de los servicios de inteligencia de un Estado, que realizan operaciones encubiertas en territorio enemigo para facilitar o hacer más contundente las acciones ofensivas de las propias fuerzas cuando se inicie la confrontación.”
“Si bien es cierto que en ningún momento estas operaciones fueron aprobadas por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, también lo es el hecho de que en este escenario no se discuten ni aprueban este tipo de operaciones. De hecho no hay un foro internacional donde los gobiernos del mundo debatan sobre estos temas. Para ir más lejos, no existe una prohibición expresa o una regulación internacional para este tipo de operaciones, más allá de los principios consignados en la Carta de Naciones Unidas y otros tratados internacionales.”
“…la legitimidad de estas operaciones residirá en cada caso en las justificaciones o motivos que cada parte involucrada argumente a la hora de defenderlas o condenarlas. En cualquier caso, sería absurdo pensar siquiera en el establecimiento de una institución o foro internacional con estos fines. La esencia de una operación encubierta, es precisamente esa, su confidencialidad absoluta”.
El mismo Germán Espejo, junto con Andrés Villamizar, abordando el aumento del gasto militar, en el ensayo “El Gasto en Seguridad y Defensa en Colombia: De la Contención a la Ofensiva” (publicación FSD.2004), plantean lo siguiente:
“A pesar de las numerosas voces que se alzan para denunciar el incremento de los recursos públicos destinados a la seguridad y la defensa, lo cierto es que el actual presupuesto es insuficiente para enfrentar el reto de recuperar la seguridad y mantener la ofensiva contra los grupos armados ilegales, combatir el narcotráfico y garantizar la seguridad de todos los habitantes del territorio nacional. En otras palabras, el presupuesto, y la estructura de fuerza que éste financia, tal vez son suficientes para contener las amenazas pero no para derrotarlas. Para lograr pasar a la ofensiva en términos estratégicos sería necesario un aumento mayor del gasto militar que permita incrementar el pie de fuerza y el equipamiento de las unidades operativas de la Fuerza Pública. Esto implicaría un mayor esfuerzo desde el punto de vista tributario…”

“La situación fiscal de Colombia aun es delicada. Por ello el actual gobierno del Presidente Álvaro Uribe enfrenta un dilema de difícil solución. Por un lado, fue elegido con el claro mandato de pasar a la ofensiva contra los grupos armados ilegales, tras los frustrados diálogos de paz adelantados por la anterior administración de Andrés Pastrana. Esto implica, necesariamente, un aumento del presupuesto destinado a la Fuerza Pública.
Consciente de esta realidad, el gobierno fijó, haciendo uso de los poderes que le otorgó la declaratoria de conmoción interior, el llamado ‘impuesto para la seguridad democrática’, con el cual recaudó cerca de 2.5 billones de pesos y que permitió cerrar la brecha presupuestal de la Fuerza Pública para el 2002 (600 mil millones) y financiar el llamado “plan de choque” del 2003 (1.4 billones) y 2004 (400 mil millones). Este plan incluyó un aumento considerable del pie de fuerza y de unidades tales como brigadas móviles, batallones de alta montaña y agrupaciones de fuerzas especiales urbanas. Adicionalmente se organizaron cerca de 600 pelotones de soldados campesinos (unos 22.000 hombres) para cubrir igual número de municipios.
Durante el periodo 2003-2004 se implementó un programa de fortalecimiento de la Fuerza Pública que le dio continuidad a programas iniciados durante el anterior gobierno, así como esquemas novedosos encaminados a fortalecer el control territorial. Entre los primeros cabe destacar el aplazamiento de un contingente de 13.000 soldados regulares, lo cual se había hecho anteriormente. Esto consiste en prolongar el servicio de 18 a 24 meses de un contingente, tal y como lo permite la ley, lo cual tiene el efecto temporal de aumentar el pie de fuerza de soldados regulares (conscriptos) en ese mismo número. Una vez se licencia el contingente aplazado, el pie de fuerza de regulares vuelve a su número inicial. En el 2003 se aplazaron 10.000 y en el 2004 3.00 adicionales.7
Igualmente se aumentó el número de Brigadas Móviles (BRIM), principal unidad operativa de contraguerrillas, de las cuales, para 1998, ya se habían activado las primeras 3, que posteriormente pasaron a conformar, junto con la Brigada de Fuerzas Especiales, la Fuerza de Despliegue Rápido o FUDRA. Durante el gobierno de Andrés Pastrana se activaron cuatro nuevas BRIM. El gobierno de Uribe a su vez activó dos nuevas BRIM en el 2003, la No. 8 bajo la jurisdicción de la Quinta División y la No. 9 adscrita a la Cuarta División. En el 2004 se activaron las BRIM 10 y 11, pertenecientes a la Sexta y Segunda División, respectivamente.
El actual gobierno también ha creado cuatro nuevos Batallones de Alta Montaña (BAM). El primero fue activado por el gobierno anterior en la región de Sumapaz, Cundinamarca; Durante la actual administración se han activado el No. 2 en el Páramo de Chiscas (Boyacá); el No. 3 fue ubicado en los Farallones de Cali, el No. 4 en la Bota Caucana y el No. 5 en Genova, Quindío. Próximamente será activado el sexto en la Sierra Nevada de Santa Marta.
Como aspecto más novedoso del mayor énfasis sobre el control territorial permanente, se han creado 596 pelotones de soldados campesinos o “de mi pueblo” (compuestos cada uno por unos 35 hombres para un total de 22.000) para cubrir igual número de municipios. Estos pelotones tienen como finalidad complementar la presencia permanente de la Policía Nacional en las cabeceras municipales y están integrados por jóvenes pertenecientes a la región donde operan, por lo que los vínculos con la población son más fuertes.”

“Si bien este gasto ha aumentado, el ritmo del incremento en los últimos tres años no ha sido los suficientemente acelerado para romper el equilibrio de fuerzas en el campo de batalla. Así como el incremento en el número de profesionales y de capacidad aérea implementada en el periodo 1999-2001 sirvió para detener la ofensiva militar de la guerrilla, reversar el cambio de la guerra de movimientos a la fase de guerra de guerrillas y contener al enemigo, se necesita un aumento igualmente rápido para dislocar a los grupos armados y pasar a la ofensiva estratégica.
De esta forma, se plantea la necesidad de aumentar en un 10% real adicional el gasto en defensa y seguridad, aproximadamente 1.1 billones de pesos, para financiar un incremento en el número de soldados profesionales de los actuales 60 mil a 90 mil, conformando con ellos setenta nuevos batallones de contraguerrilla y un aumento de la capacidad aérea adquiriendo 24 nuevos helicópteros de transporte, con capacidad de movilizar unos 20 soldados cada uno y duplicar la flota de aviones fantasma de 6 a 12 para que cada división tenga dos de estas plataformas disponibles para apoyar las tropas en tierra. “
El desarrollo de tal estrategia no es obra soberana de los colombianos, sino que sigue la receta de los instructores gringos, como ocurre con el enfoque estratégico-militar formulado por el Departamento de EEUU bajo la vocería de agente encubierto Thomas A. Marks, profesor en School for National Security Executive Educación (SNSEE) de National Defense University (NDU) Washington D.C. y autor del trabajo Colombian Army Adaptation to FARC Insurgency (Carlisle, PA: Army War College, Enero 2002).
Así encontramos que Andrés Villamizar, actuando como operador subcontratado de la FSD, desarrolla algunos planteamientos del asesor Marks, en su ensayo “Fuerzas Militares para la guerra. La agenda pendiente de la reforma militar” (FSD.Bogotá Noviembre de 2003) donde descendiendo en detalles de la reforma militar que ha elaborado la FSD para el Clan Santos en los últimos años, nos dice:

“1.-Mejoramiento de las fuerzas aerotransportada
Las cuatro misiones fundamentales que desarrolla la Fuerza Aérea son: i) el control del espacio aéreo, es decir, garantizar la soberanía y el respeto de la Constitución y la ley en los aires; ii) aplicar la fuerza, lo cual implica utilizar las capacidades inherentes al poder aéreo militar en desarrollo de las operaciones militares como pueden ser los bombardeos a blancos en tierra o los combates aire-aire; iii) multiplicar la fuerza, lo que significa aumentar la capacidad militar terrestre o marítima a través del uso de aeronaves, por ejemplo con el apoyo de fuego a las tropas terrestres; y, finalmente, iv) apoyar la fuerza, la cual incluye el abastecimiento logístico necesario para adelantar operaciones prolongadas.
Una de las misiones más importantes, la de multiplicar la fuerza, incluye el asalto aéreo, es decir, transportar por vía helitransportada unidades terrestres al campode batalla. Las fuerzas de asalto aéreo son capaces de proyectar poder de combate sin la limitación impuesta por el terreno o los accidentes geográficos.
La versatilidad y fuerza de este tipo de operaciones se logra al combinar las capacidades de las aeronaves modernas de ala rotatoria, velocidad, agilidad y capacidad de fuego con las de las tropas terrestres.
Se debe resaltar el enorme incremento de la capacidad aérea de las Fuerzas militares colombianas, tanto en el transporte de tropa como en el apoyo de fuego cercano, es decir, el apoyo de fuego que los helicópteros o aviones brindan a las
tropas terrestres, volando muy cerca de la tierra y a una relativa baja velocidad.
Actualmente, Colombia cuenta con una flota de unos 230 helicópteros, distribuida así:
• 30 helicópteros de combate (que incluyen 16 Blackhawk artillados AH-60, mejor conocidos como “Arpía”, 10 Bell 212 artillados o “Rapaz” y cuatro Hughes 500).
• 189 de transporte (43 Blackhawk UH-60, 14 MI-17 de fabricación rusa, 25
Bell 212 y 54 Huey II).
• 40 destinados a otras misiones, tales como reconocimiento, entrenamiento, comando y control, entre otras.
Más allá de los impresionantes avances en capacidad helicoportada, es importante
destacar otros avances jugado un papel fundamental en el fortalecimiento de las Fuerzas Militares. Estos incluyen la capacidad de realizar operaciones nocturnas, la mayor capacidad de inteligencia técnica y las mejoras en los sistemas decomando, control y comunicaciones militares.

2.-Inteligencia técnica
Las Fuerzas Militares colombianas han fortalecido considerablemente sus capacidades de inteligencia técnica, entendida esta como la recolección de información por medios distintos a las fuentes humanas. Incluye la capacidad de interceptar señales, comunicaciones y de tomar aerofotografías, entre otras.
Un componente fundamental de estas capacidades son los llamados rastreadores o trackers y las plataformas de inteligencia.

3.-Capacidad para realizar operaciones nocturnas.
Muchos ejércitos tienen alguna capacidad de operar en la noche. Es relativamente
fácil adquirir algunos de los equipos y tecnología a precios razonables en el mercado mundial. Pero para ser usados de manera efectiva, las organizaciones deben desarrollar las tácticas, técnicas y procedimientos que maximizan la ventaja de poder operar en la noche.67 Pero la verdad es que pocos ejércitos del mundo tienen la capacidad de realizar operaciones significativas en un ambiente nocturno. Para poder hacerlo, un ejército requiere no solo contar con los equipos adecuados, sino también a doctrina y el entrenamiento que les permite enfrentar un ambiente operacional riesgoso y complejo.

4.-Comando, control y comunicaciones
Las Fuerzas Armadas Colombianas han desarrollado un moderno sistema de comando, control y comunicaciones que incluye el Centro de Operaciones Conjuntas (COC) del Comando General de las Fuerzas Militares, así como centros equivalentes en cada uno de los Comandos de Fuerza. Estos centros están enlazados con las unidades operativas, lo que le permite a los comandantes militares coordinar y comandar las acciones en el campo de batalla.

5.- Profesionalización de la tropa.
Uno de los cambios institucionales más importantes que se implementaron en el periodo 1998-2003 fue la paulatina pero constante profesionalización de las tropas. Tanto el Ejército como la Infantería de Marina (cuerpo terrestre de la Armada, cuya misión incluye el patrullaje de costas, ríos y litorales) avanzaron en este proceso. Las Fuerzas Militares adelantaron un proceso de profesionalización de sus soldados e infantes de marina, reemplazando los llamados bachilleres (soldados e infantes conscriptos con diploma de bachiller) por soldados profesionales. Estos últimos son aquellos que tras concluir su servicio militar obligatorio deciden voluntariamente continuar en las Fuerzas Militares, luego de recibir un reentrenamiento y que a partir de ese momento reciben un sueldo por su trabajo. Durante el periodo 1999-2001 se aumentó en 30.000 el número de soldados profesionales (un aumento del 140%), los cuales reemplazaron igual número de soldados bachilleres. Este reemplazo se realizó en el marco de lo que se conoció como el Plan 10.000, el cual contemplaba el reemplazo de 10.000 bachilleres por igual número de profesionales, durante tres años consecutivos.
Actualmente hay cerca de 60.000 soldados e infantes de marina profesionales, 100.000 soldados e infantes regulares (conscriptos) y un número reducido de bachilleres (menos de 3.000), quienes integran los batallones de Policía Militar, el Batallón Guardia Presidencial y otras unidades menores. La meta del actual gobierno es aumentar el número de soldados profesionales hasta alcanzar aproximadamente unos 85.000, quienes integrarían las Brigadas Móviles (BRIM) y los Batallones de Contraguerrillas (BCG), puntas de lanza de las Fuerzas Militares en su esfuerzo contrainsurgente. Si tenemos en cuenta que cada BRIM consta de aproximadamente unos 1.200 soldados y que cada BCG consta de unos 300 hombres, los 85.000 soldados profesionales proyectados alcanzarían para componer aproximadamente 10 BRIM (unos 12.000 hombres) y cerca de 200 BCG.

Esta perspectiva la vienen desarrollando desde el año 2004 y de suyo queda sobreentendido que son preparativos y planes implementados sin contar con el nuevo escalamiento de esta política involucrada en el acuerdo para establecer las 7 bases gringas en territorios colombiano.
Particularmente estos aprestos operacionales se han venido materializando con la constitución de tropas especializadas, bajo la coartada del combate a la guerrilla y el narcotráfico. Ejemplo de esto los tenemos en la “fuerza de despliegue rápido” o FUDRA que puede movilizar en forma aerotransportada 3 batallones de contraguerrilla y 1 de fuerzas especiales, equipos que han estado entrenándose y haciendo maniobras para una intervención en Venezuela,





IV.- ESFUERZO DE JUSTIFICACION DE ESTOS PLANES GUERRERISTA DE LOS COLOMBIANOS, CON UNA ESTRATEGIA MAS ABIERTA CONTRA VENEZUELA .

La semana que culmina el día Viernes 7 de enero de 2010, el diario el Tiempo de Bogotá hizo mención a un documento elaborado por la Dirección de Estudios Sectoriales del Ministerio de Defensa de Colombia, donde se establece la hipótesis de un “ataque exterior” presuntamente orquestado por Venezuela, y propone una readecuación y reamarmento de las fuerzas armadas para enfrentar ese peligro externo. Este tipo de direccionalidad geo-política coincide con las reiteradas declaraciones del ministro de defensa colombiano Gabriel Silva, quien la viene desarrollando en términos de vocería.
Vale la pena a reseñar estas múltiples declaraciones de Gabriel Silva en los últimos meses, en diversas ocasiones y variados medios, donde se denota un viraje estratégico: de la coartada del combate a la insurgencia están pasando a otro justificativo, el conflicto con fuerzas externas, con lo cual pretender ampliar la estrategia político-militar del Clan Santos:

 “ el ejército está dispuesto a atacar bases guerrilleras en otros países”

 “algunos jefes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) estarían en territorio venezolano”.


 “ Hay que reforzar y modernizar el armamento para enfrentar “agresiones” exteriores de países con “aspiraciones expansionistas ideológicas y territoriales” que amenazan a Colombia.

 “ES necesario aumentar la capacidad militar del país para defenderse de ataques externo de países vecinos que estaban adquiriendo equipamiento militar.

 “Se plantea reforzar la presencia militar en su frontera con Venezuela con la construcción de una nueva base y la activación inmediata de dos batallones aéreos en otros puntos de la frontera.

 “ anunció la activación de seis batallones de aviación y uno de fuerzas especiales, dos de ellos en la frontera con Venezuela.

 “ argumentando la necesidad de construir la nueva instalación militar fronteriza, Silva manifestó que ningún estado puede evadir las "obligaciones internacionales de perseguir el terrorismo, enfrentar el crimen y buscar que sean castigados aquellos que han cometido delitos, no importa dónde se oculten o se resguarden".

 “También dejó entrever que no descarta un ataque a una posible base guerrillera en territorio venezolano.

Aunque en la nota del diario el Tiempo no abunda en detalles, hemos podido tener acceso al citado documento que lleva por título “ La Fuerza Pública y los Retos del Futuro” donde se observa la huella de los asesores de la FSD y la línea de continuidad con las orientaciones estratégicas trazadas por el imperio a través de las ejecutorias de Juan Manuel Santos como ministro saliente de la cartera de defensa en Colombia y los tarifados Alfredo Rangel, Germán Espejo y Andrés Villamizar. Una simple lectura comparativa de los ejes temáticos, la jerga técnica y las propuestas operacionales que ya reseñamos con anterioridad, nos conduce a la conclusión que estamos en presencia de un escalamiento de los planteamientos realizado por estos autores en el año 2004 y ratificados en el año 2009, ( ante que Santos dejara el ministerio de defensa )particularmente esto está sintetizado en el discurso que examinaremos posteriormente, dado por el ex ministro en el seminario de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras –ANIF- con el nombre de “EL FUTURO DE LAS FUERZAS ARMADAS”, realizado en Bogotá el 30 de Abril del 2009.
Aún cuando el referido texto de 59 página comenzó a circular en medios masivos en los últimos días de Diciembre de 2009, en la edición en PDF que se consigue en internet aparece como editado por la imprenta nacional de Colombia en Julio de 2009. Igualmente aparecen una serie de referencia de sus supuestos autores: Grupo de Análisis Estratégico TC . Pedro Villaquirán Ramos, TC . Jorge Alberto Chacón Zapata, TC . Dagoberto Blanco Barragán. Como hemos visto las actividades encubierta de la FSD, puede demandar medidas de contrainteligencia donde no aparezcan directamente señalados. Veamos a continuación algunos fragmentos del citado documento:

“Este documento pretende ser el primero de una serie de documentos sobre el futuro de la Fuerza Pública, buscando generar debates alrededor de los interrogantes necesa¬rios para definir la estructura de Fuerza y enfrentar estos retos del futuro. El documen¬to está dividido en tres partes. En la primera se analiza el contexto estratégico, a través de una evaluación de las tendencias globales, para plantear los retos que en materia de seguridad se deben enfrentar en el futuro. La segunda parte presenta una discusión sobre los cambios y adaptaciones que debe enfrentar la Fuerza Pública colombiana de cara a las tendencias y los nuevos retos. En la tercera parte se introducen los debates en torno a las diferentes alternativas que surgen, su impacto en el gasto y su sostenibilidad en el futuro.”





Esto lo podemos sintetizar como el telón de fondo:

1.- Colocar a Venezuela como una amenaza, ubicada en un contexto global con aspiraciones expansionistas
2.- Reestructurar las fuerzas armadas para ponerlas a tono con ese reto
3.- Y realizar una serie de adquisiciones de material bélico,
4.- Incrementar el gasto militar, dándole continuidad a los impuestos de guerra.

En el referido trabajo la contextualización está planteada de la siguiente manera:

“… teniendo en cuenta el cambio en el entorno estratégico regional, la ten¬dencia a la polarización política y las aspiraciones expansionistas manifiestas por al¬gunos países, tanto en términos ideológicos como territoriales, surge la necesidad de hacer un mayor énfasis en la protección de la soberanía nacional. Este tipo de amenaza se inserta en la tendencia de que las guerras son cada vez más complejas y combinan una serie de elementos que hacen que al mismo tiempo se enfrenten formas de guerra convencionales y asimétricas. En este sentido, se debe considerar que, para proteger la soberanía nacional de amenazas externas, las Fuerzas Militares deben contar con capa¬cidades para disuadir una posible agresión o para defender a la Nación en caso de que esta ocurra.”

Contextualizadas las amenazas, también plantean una caracterización del tipo de guerra a enfrentar:

“Desde la perspectiva de diversos analistas militares, en la coyuntura actual se presen¬ta una reconfiguración de los conflictos. Estos han dejado de ser de alta intensidad, en-frentando a ejércitos organizados de diferentes Estados, para convertirse en conflictos asimétricos o multivariantes, que difieren de la caracterización en blanco y negro que ha tenido tradicionalmente la guerra.
En realidad, lo que se evidencia es una combinación cada vez más frecuente de for¬mas de guerra altamente letales, que en la mayoría de los casos tienen lugar en las calles, los campos y las casas de la gente. En dichos espacios se enfrentan oponentes estatales a otros no estatales, que se benefician del mercado ilegal de armas y de la globalización tecnológica para obtener capacidades armadas, explosivas, químicas, biológicas e infor-máticas, entre otras. Teniendo en cuenta que la paz y la seguridad internacional se han convertido en una preocupación global, esta asimetría supone un importante desafío en el futuro cercano”

Ubicando los cambios en los nuevos escenarios estratégicos, en el trabajo realizan un reconocimiento explícitos a las motivaciones últimas del militarismo: la cuestión petrolera y energética:
“Además de las preocupaciones emanadas de la conciencia global, surgen nuevas e importantes necesidades como producto de los cambios en el ambiente geoestraté¬gico de las últimas décadas, que han incidido de manera determinante en la vida y el comportamiento de los hombres y en el accionar de los Estados y las organizaciones. Dichos cambios tienen como principal característica una compleja interdependencia de procesos de diversa índole, que influyen en las concepciones geopolíticas, los equi¬librios y las relaciones regionales, los modos de vida, los valores y las percepciones en torno a la seguridad y la defensa.
El efecto de esta interdependencia de los diversos procesos, que ha sido una cons¬tante en los últimos años, en el curso del presente siglo se ha hecho más visible. En este sentido, conflictos y tensiones internacionales que permanecían en estado latente recobraron nuevos aires y se radicalizaron los extremismos y las acciones de los dife-rentes países para enfrentarlos. Dentro de la agenda internacional, se otorgó un lugar preponderante al terrorismo, a los temas energéticos y a la geopolítica del petróleo; también se generaron nuevos debates como producto de la conciencia global como la necesaria transición hacia nuevas fuentes de abastecimiento energético a largo plazo…”
Los distintos escenarios y el tipo de conflicto que se dibuja en el futuro, es también reiterado de la siguiente manera:
“Tal como se describe en la primera parte de este documento, la seguridad y la defensa en Colombia se enfrentan a un escenario futuro extremadamente complejo en el que interactúan nuevas y viejas amenazas. En buena parte del mundo, se ha superado la etapa en la que ejércitos con fuerzas comparables se enfren¬taban y se ha iniciado otra en la que los combatientes, que en muchos casos no pueden ser homologados con ejércitos, utilizan diferentes tipos de armas y de tácticas no con¬vencionales para alcanzar sus fines.

Teniendo en cuenta el cambio en el entorno estratégico regional, la tendencia a la polarización ideológica y las aspiraciones expansionistas manifiestas por algunos países, tanto en tér¬minos ideológicos como territoriales, pone de presente la necesidad de hacer un mayor énfasis en la protección de la soberanía nacional. Este tipo de amenaza se inserta en la tendencia de que las guerras son cada vez más complejas y combinan una serie de elementos que hacen que al mismo tiempo se enfrenten formas de guerra convenciona¬les y asimétricas. “

“En respuesta a los desafíos que sugiere el nuevo orden mundial y a la reconfiguración de los poderes regionales, las Fuerzas Militares deben dar un mayor énfasis al rol consti-tucional que les ha sido encomendado de proteger la soberanía y el territorio nacional. Para estos efectos, se debe tener en cuenta que la amenaza a la que se hace frente toma muchas formas; ya no se puede hablar de un conflicto regular basado únicamente en las capacidades estratégicas convencionales de los ejércitos, sino de una combinación de formas de guerra no convencionales o asimétricas, que van desde la guerra de guerrillas que el país ha aprendido a enfrentar, hasta guerras biológicas, químicas y cibernéticas.”

Después de hacer esta caracterización se asume la necesidad de construir una estrategia disuasiva contra Venezuela, por supuesto sin nombrarla:
“Para proteger la soberanía nacional de amenazas externas, las Fuerzas Militares de¬ben contar con capacidades para disuadir una posible agresión o para defender a la Nación en caso de que esta ocurra. A pesar de que en los últimos años se ha llevado a cabo el mayor fortalecimiento de la seguridad en tres décadas, este permitió un desa¬rrollo muy limitado de las capacidades estratégicas convencionales, en la medida que las adquisiciones de equipo se enfocaron en la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico.
El efecto de estas decisiones fue un incremento en la brecha existente con respecto a países vecinos, que además de estar alineados ideológicamente en una tendencia contra-ria a la que ostenta Colombia, han venido fortaleciendo sus aparatos militares.”
Finalmente, en el documento citado, se desarrollan las líneas maestras que van a impulsar en esta nueva etapa:
“Sin embargo, teniendo en cuenta el carácter híbrido de las formas de guerra actual, para que Colombia adquiera una capacidad estratégica no se deben cambiar las capaci¬dades existentes o comenzar de cero. En este sentido, los esfuerzos deben encaminarse a la obtención de dos objetivos primordiales: mantener las capacidades actuales que le dan una ventaja comparativa en términos de fuerzas especiales y operaciones asimétri¬cas, y desarrollar otras capacidades de tipo convencional y algunas no convencionales que se encuentran limitadas. Estas acciones deben estar acompañadas por una flexibi¬lización en la organización de las Fuerzas Militares, orientando los esfuerzos hacia una lógica conjunta. El reto consiste en lograr un equilibrio entre las capacidades conven¬cionales y las no convencionales.

Todo esto supone esfuerzos importantes en materia de entrenamiento y una integra¬ción combatiente-equipo acorde con la realidad tecnológica militar vigente. Adicional¬mente, dado que la defensa de la soberanía implica el desarrollo de operaciones defen¬sivas y ofensivas, es necesario considerar la creación y reestructuración de unidades con responsabilidad principal sobre todos los sectores fronterizos. Para estos efectos se debe avanzar en el fortalecimiento de las capacidades de vigi¬lancia, control de fronteras y monitoreo satelital, así como las de movilidad, contramo¬vilidad y cobertura. También se deben fortalecer o adquirir capacidades para la defensa contra armas químicas y biológicas y la defensa aérea, incluyendo armas, equipos de vigilancia y alerta temprana. De igual forma, es necesario reforzar la capacidad de gue¬rra electrónica, de guerra de superficie y guerra antisubmarina, así como la proyección de fuerza, la defensa de costas, las operaciones de información y la guerra cibernética. Además, se debe profundizar el desarrollo de las capacidades ya existentes en operacio¬nes especiales, aerotácticas, de movilidad y nocturnas.
Paralelamente, es necesario plantear una distribución geográfica de la Fuerza acorde con las necesidades estratégicas. Esto puede realizarse bajo la forma de centros de des-pliegue militar que concentren la fuerza en sitios estratégicos, de manera que puedan responder a cualquier eventualidad en las fronteras de manera rápida y efectiva. Es importante anotar que lo anterior implicaría cambios en la jurisdicción territorial actual de las Fuerzas Militares pasando a una jurisdicción sobre teatros de operaciones…”


Aquí aparecen los lineamientos trazados por el asesor gringo Marks en el 2004, los cuales fueron desarrollados por Andrés Villamizar en el texto que citamos anteriormente:
1.-Mantener la ventaja comparativa que posee Colombia en cuanto a fuerzas especiales y de contraguerrilla, operaciones aerotácticas y nocturnas .
2.- Desarrollar cambios organizativos que desarrollen los comandos y operaciones conjuntas.
3.-Esfuerzo en el entrenamiento en el uso de las nuevas tecnologías,
4.- Creación y restructuración de unidades en las fronteras.
5.- Vigilancia y control de los pasos fronterizos.
6.- Concentración de fuerzas en términos territoriales – fronterizos.
Estas orientaciones conocidas por la filtración a la prensa del citado documento, fue rápidamente minimizado por Uribe, quien insistió que no había ningún plan de agresión contra Venezuela y dio la línea de callar el escándalo. Una reseña periodística así lo evalúa:
“El 28 de diciembre de 2009, se reseño una noticia con respecto a un informe del Ministerio de Defensa de Colombia, donde se señalan, como prioritario las compras de armamento estratégico, que permitan disuadir una futura agresión externa, el titular de dicha cartera al responder a la prensa afirmo que este era un documento académico y no una política a seguir por parte de las Fuerzas Armadas. Desde dicha fecha no se volvió mencionar el tema, los medios de comunicación enfocados en las fiesta de fin de año; olvidaron el documento; y el debate público no paso de ser una anécdota que permita referenciar noticias en épocas donde estas son escasas, es decir fue un relleno de noticioso decembrino”
Algunos sectores que podemos catalogar como reaccionarios y ultramilitaristas, desde otro ángulo, asumieron una fuerte crítica a la publicación de documento que hemos comentado.
Tal es el caso de un sujeto que firma como Coronel Luis Alberto Villamarin, autodefinido como analista de asuntos estratégico, en su página Web www.luisvillamarin.com escribe un artículo el día 29 de diciembre de 2009, titulado “Ministro Silva: Ni los documentos de seguridad nacional son un juego, ni su cargo es para hacer politiquería”, donde entre otras cosas, dice lo siguiente:
“La más reciente salida en falso del ministro Silva Luján, fue la innecesaria filtración a la prensa de un documento de seguridad nacional, que de acuerdo con las normas y protocolos de contrainteligencia y seguridad militar, tiene clasificación de Ultrasecreto, es decir que solo pueden acceder a él, el Presidente de la República, el Ministro de Defensa y los mandos militares comprometidos en su ejecución, o alguna comisión accidental del Congreso que investigue algo al respecto.
Hace unos años, quien filtrara un documento de estos a los medios de comunicación o al potencial adversario, que en este momento es el megalómano gobernante venezolano, era sometido a consejo verbal de guerra por traición a la patria o por suministrar información al enemigo.
“Desconocedor absoluto de protocolos de Estado Mayor, Contrainteligencia, Guerra Sicológica, etc, el señor Silva Luján, impregnado de una soberbia y autosuficiencia rayanas, permitió o por inacción facilitó, la filtración de un documento clave, para la readecuación del potencial bélico en aras de garantizar la seguridad nacional, ante la inminente agresión armada de los comunistas contra Colombia. “
Sin duda, con este documento en la mano, el boquisuelto inquilino del Palacio de Miraflores en Caracas, tendrá más argumentos para justificar la preparación de un ataque contra Colombia, y la búsqueda de legitimar a las Farc con estatus de beligerancia sin rótulo de terroristas, p
“Los secretos de Estado no se revelan, menos cuando se trata de planes de contingencia para contrarrestar una agresión de un vecino. Los planes militares se preparan y se practican en el terreno, pero no se revelan. Haga como los directores técnicos de los equipos de fútbol antes de cada partido. Entrene a puerta cerrada y no revele cual va a ser la disposición táctica en el terreno.”
Por nuestro lado, en este trabajo investigativo hemos encontrado soportes documentales donde los anteriores lineamientos estratégicos del documento “Fuerza pública y los retos del futuro” están reivindicados y avalados por Juan Manuel Santos ex ministro de la defensa, tal como lo vamos a ver a continuación.
En tal sentido, analizaremos el discurso Santos en el seminario de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras –ANIF- que tuvo como nombre “EL FUTURO DE LAS FUERZAS ARMADAS”, realizado en Bogotá el 30 de Abril de 2009. En la intervención se observa una línea de continuidad en los planteamientos reseñados e incluso Santos asume la paternidad del organismo que elabora el documento en discusión pública actualmente:
“Dentro de la nueva estructura del Ministerio de Defensa, ha sido fundamental la creación de a Dirección de Estudios Sectoriales, que está dedicada a planear el futuro, sobre modelos de países desarrollados, de forma prospectiva pero realista. El objetivo es avanzar desde hoy en los retos del mañana, y definir la manera en que las Fuerzas Armadas deben adaptarse en su estructura, equipos y logística para enfrentarlos.”

Del mismo modo, vanagloriándose de los éxitos obtenidos contra la insurgencia, a partir de la estrategia guerrerista, dice Santos:
“Estamos en capacidad de desarrollar operaciones con altos componentes de inteligencia y precisión en sus objetivos, como la Operación Fénix que dio de baja a Raúl Reyes, o la ya épica Operación Jaque. Esto no sucedió de la noche a la mañana, sino que es el resultado de muchos años de trabajo cuyos frutos hoy estamos consolidando, para construir las Fuerzas Armadas del porvenir. Ha sido un esfuerzo de más de ocho años, que ha tenido especial desarrollo durante el gobierno del presidente Uribe, en el que incrementamos la capacidad militar y policial como no se había hecho en mucho tiempo.”

“En el campo operacional, los resultados están a la vista. Ustedes y el país han sido testigos en los dos últimos años de los más grandes éxitos operacionales de la Fuerza Pública en muchísimo tiempo. No tengo que enumerarlos. Todos guardan en la memoria los golpes estratégicos que hemos dado… ¿Cómo hemos logrado todo esto?:
 Fortaleciendo el trabajo conjunto y coordinado de las diversas instituciones armadas, y centralizando su inteligencia y las decisiones sobre objetivos de alto valor estratégico en la Jefatura de Operaciones Especiales Conjuntas.
 La adecuada información de inteligencia, conocida en tiempo real por los encargados de las operaciones, nos ha permitido alcanzar un nivel de éxitos sin precedentes.”

Igualmente en su intervención en este seminario, da cuenta de los lineamientos trazados por los gringos desde el año 2004 ( ensamblados ideológicamente por la FSD como ya lo anotamos ), bajo un lente militar:
 “Pasamos de 313 mil hombres en 2002 a 430 mil al finalizar el 2008, un incremento del 40%. Adquirimos equipo esencial para el desempeño de nuestras tropas, en todas las fuerzas, que ya hemos recibido y seguiremos recibiendo este año y el próximo.”
 “Se han comprado, entre otros equipos, 44 helicópteros, 52 aviones y 500 automotores de todo tipo para darle mayor movilidad, efectividad de reacción y capacidad de operación a nuestra Fuerza Pública.”
 “También compramos 161 unidades navales y fluviales como lanchas, patrulleras, y botes de apoyo fluvial y de combate, e iniciamos la repotenciación de 4 fragatas y tres submarinos.”
 “Estas adquisiciones las realizamos con recursos extraordinarios por 8,25 billones de pesos que aprobó el Conpes en febrero de 2007, y que son producto del impuesto al patrimonio que han pagado cerca de 3 mil contribuyentes con patrimonios superiores a los 3 mil millones de pesos.
 “El eje para la construcción de las Fuerzas Armadas del futuro es la educación. La reforma está en marcha: 837 oficiales están cursando especializaciones, maestrías o doctorados y 15 viajaron como becarios de Colfuturo a estudiar posgrados en el exterior.1.450 suboficiales se han nivelado con título tecnológico y 104 están cursando especializaciones tecnológicas. En los últimos dos años cerca de 9 mil soldados recibieron su título de bachiller. Además, más de 63 mil miembros de las Fuerzas Armadas están estudiando inglés.”
 “Colombia, al terminar este año, tendrá más de 80 helicópteros Black Hawk, convirtiéndose en la fuerza de Black Hawk más importante en el hemisferio, después de Estados Unidos, y una de las cuatro más grandes del mundo.Con semejante fuerza aeromóvil, el secreto está en poder tener adecuado entrenamiento para los pilotos y mantenimiento”.

Dentro de la prospectiva de estas líneas estratégicas, Santo se adelanta a lo que queda patentizado en el documento “La fuerza pública y los Retos del Futuro” y describe algunos de los lineamientos que vienen adelantando en los últimos meses, donde aparece el rearme belicista, la estrategia disuasiva contra Venezuela y los aprestos operacionales para una intervención en la frontera:
 “”Las fuerzas públicas deben desarrollar una nueva infraestructura en las zonas alejadas, con una lógica de centros de despliegue –algo así como los fuertes militares–, con pistas aéreas y movilidad fluvial…”
 “Las Fuerzas Militares tienen que continuar avanzando, también, en sus conceptos comandos conjuntos. Una organización fundamental en este aspecto será el Comando de Operaciones Especiales Conjuntas, que contará con las tropas más calificadas, que podrán movilizarse en muy corto tiempo a cualquier punto de la geografía nacional.”
 “Un trabajo especial de inteligencia.”
 “Un esfuerzo de contención en las fronteras y en otras áreas estratégicas.”
 “Tendremos que mantener una capacidad militar que proporcione un poder de disuasión creíble frente a eventuales agresiones externas. “
Sin ningún tapujo este militarista confiesa la existencia también de un outsourcing en el área militar con grupos económicos de la oligarquía:
 “El apoyo logístico y de bienestar que representan las 18 empresas que componen el Grupo Social y Empresarial de la Defensa –GSED– también ha sido fundamental. El GSED se ha convertido en un poderoso grupo empresarial, administrado con modernos criterios gerenciales, que maneja un presupuesto de 8 billones de pesos, vale decir, la tercera parte del total de presupuesto del sector Defensa.

Si a este reconocimiento explicito de la contratación privada por 8 billones de pesos en el área militar, le sumamos la intervención de las empresas yanky, tendremos el mapa de actores y de relaciones que subyacen en estos objetivos de los planes guerreristas en Colombia. En tal sentido, Eva Golinger descifrando la participación de Blackwater y otros contratistas del pentágono en estos planes, dos da una serie de indicadores de los montos y las empresas involucradas:

• “52.868.553 dólares para Lockheed Martin, gran empresa del complejo militar industrial, encargada de suministrar apoyo logístico y recursos humanos para ayudar a la Policía Nacional de Colombia.
• 164.260.877 dólares para DynCorp International, para la provisión de pilotos, técnicos y apoyo logístico para el Ejército colombiano y el programa de erradicación aérea de la Policía Nacional de Colombia.
• 7.875.000 dólares para ARINC, Inc., para el apoyo logístico, ingenieros, mantenimiento de sensores y formación a la Policía Nacional de Colombia en el uso de aviones C-26 equipados con equipos de monitoreo, espionaje y colección de señales.
• 20.953.000 dólares para ARINC, Inc., para formar personal y suministrar apoyo logístico para los aviones que utilizarán en el Programa Colombiano de Puentes Aéreos y la supervisión aérea de las fuerzas estadounidenses.
• 5.000.000 dólares para Oakley Networks para suministrar un software de monitoreo de Internet y para ayudar los programas conducidos por la Policía Nacional de Colombia de monitoreo en Internet.
• 6.533.502 dólares para ITT para operar y mantener un Sistema de Radares Hemisféricos en Colombia. También suministrar los recursos humanos para operar cinco radares en Colombia y un nodo de comunicación satelital en Bogotá.
• 2.345.442 dólares para Lockheed Martin para operar un sistema de inteligencia y espionaje aéreo, que incluye a la conducción de misiones de inteligencia comunicacional y la colección de sensores e imágenes.
• 3.394.768 dólares para el Grupo Rendon (a través de Lockheed Martin) para dar talleres de formación sobre operaciones psicológicas en apoyo al Plan Colombia. Esto incluye al uso de una plataforma del programa Echelon de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos, que es el programa de espionaje y comunicaciones más grande del mundo.”
Como vemos, el Grupo Social y Empresarial de la Defensa –GSED– del Clan Santos y los contratistas gringos, en una escala menor que en los EEUU, concretan la conceptualización de Nick Tourse: “La vida diaria militarizada, la economía civil ‘pentagonizada’, y el Pentágono privatizado.”
V.- CONTRIBUCION A LA ELABORACION DE UNA ESTRATEGIA POLITICO-MILITAR PARA ENFRENTAR LA AGRESION IMPERIAL
Las cuestiones básicas expuestas en las líneas que preceden en este trabajo, se enmarcan no sólo en una perspectiva de diagnóstico, sino que involucran diversas iniciativas estratégicas para confrontar al imperio en este ámbito, sin entrar en pormenores o detalles específicos:
1.- Combate sistemático, en lo teórico y práctico, del outsourcing en su triple acepción: inteligencia, operaciones psicológicas, fuerzas especiales privatizadas, como modalidad de agresión imperialista en la actual coyuntura. Esto incluye los preparativos de ataque convencional con la instalación de diversas bases, como el empleo de fuerzas especiales en operaciones encubiertas por parte de los EEUU.
2.- Enmarcar en este contexto al Plan Seguridad Democrática, evidenciando su verdadera naturaleza. En sentido tiene relevancia la reconstrucción histórica del paramilitarismo y el PARA ESTADO colombiano, teniendo a la cabeza el gobierno de Uribe. Trabajar en el terreno político, las contradicciones interinstitucionales y la lucha fraccional que libra el Clan Santos en torno a la solución militar del conflicto, donde se implican otros actores de la oligarquía ,
3.- Construir alianzas y planes conjuntos con el movimiento social colombiano, donde participen los sectores progresistas y revolucionarios, incluida la insurgencia.
4,. Desarrollo de una estrategia comunicativa global, que contemple el ámbito mundial-continental, construyendo redes informativas con fuerzas anti-imperialistas en todo el mundo.
5.- Estrategia continental de lucha, siguiendo el ejemplo del ejercito libertador, de allí la idea fuerza de “ VOLVER A AYACUCHO”.
6.-Acelarar los planes de preparación de nuestras fuerzas, empleando estrategias diversas, convencionales y no convencionales, donde destaca la guerra de resistencia con la activa participación de la población. La experiencia histórica señala, que el poderío militar estadounidense puede ser derrotado, igualmente existen lecciones de cómo neutralizar sus más sofisticadas tecnologías empleadas en las guerras convencionales. Al poder de fuego y la supremacía tecnológica de los gringos, la podemos confrontar con armas convencionales y la capacidad de lucha de los componentes militares, pero resulta ser un postulado de la “guerra asimétrica”, oponerle nuestra fortaleza como pueblo revolucionario: el factor subjetivo y las convicciones, el dominio táctico del terreno, las redes de inteligencia social, la creatividad en el empleo de diversas formas de lucha ( urbana, suburbana y rural ), la utilización de armamento popular ( explosivos caseros, trampas )la propaganda y la contrapropaganda.
15 de Enero de 2010